Versión casera del ‘Dis-tinto de verano’ que distingue al 80 Grados XS Gastrobar’, de la calle Mirallos 4, en Madrid. Lo descubrimos una noche de ruta, cuando callejeábamos por la capital con boli, papel y cámara. Cayeron dos, quizás cuatro. Yo no los conté, el camarero tampoco. Nos sorprendió su presentación, su textura y su sabor. Así que lo apuntamos interesados y risueños en nuestra libreta, que tal vez hayamos perdido.

Meses después, llegado el verano, tuvimos el recuerdo. Y ensayamos con la pipeta hasta dar con la pócima secreta. No es tan bello como el original, quizás tampoco de tan calidad, pero como dirían los anuncios de los 90 o los actuales de Arguiñano y compañía: “Es la bebida del verano”.

Lo hace, Niceto, como no. Que aparte de un gran degustador y un ansias de la comida, es un gran bebedor. Pone hielo en la base, picado o en pequeñas dosis; luego añade tinto de verano (La Casera, Don Simón…) y lo arropa con espuma de limón (sorbete de limón helado batido con un poco de Fanta). El nuestro es sencillo, tanto que se debate entre lo cutre y lo original, pero resulta delicioso, fresco y una alternativa a la cerveza de siempre. Y así lo vivimos ella y yo, en nuestra terraza de 2,31 m2, sentados en taburetes hidráulicos, con nuestro ‘Dis-tinto’ apoyado en el alféizar de la ventana y el bol de patatas al borde de la cornisa, un mal gesto y se suicida. Pasamos algunos minutos mirando en el horizonte al edificio de enfrente. Anodina vista, pero siempre divisamos el cielo, sentimos del aire y disfrutamos de la tranquilidad de las oscuras noches de verano.

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