Fue la primera comida de las vacaciones, la última en Madrid. En casa, en el salón, los dos solos. Paz. Después de la piscina y antes de la siesta. Combinación casi imposible en nuestra vida. Días así solo existen en verano y contados. Fue el preludio de nuestro viaje en busca del faro, de la arena, del agua, del sol y de la tranquilidad absoluta. Un paréntesis en nuestro vivir cotidiano.

Representó la libertad, una apertura hacia un lugar nuevo. Y nos dimos un homenaje redentor de nuestra dieta, aunque con matices. Era pasta, pero de espinacas. Sólo nos dimos el capricho de la nata, que pusimos a reducir con unas 8 anchoas muy picadas. Luego añadimos los trigueros troceados, que previamente habíamos hecho a la plancha, y la pasta. Fetuccini verdes con trigueros y anchoas, así comenzaron nuestras merecidas vacaciones. Fue el inicio de algo que se prevé bello. Disfruten del sol.

Ingredientes: 250 gr de pasta verde, 10 espárragos trigueros, 8 anchoas y un brick de nata de 200 ml. Buen viaje.

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