Da gusto ir a una casa y percibir interés, motivación, ilusión. Que los anfitriones se fijen en los detalles, que se esmeren por agradar, que se preocupen para que todo salga bien, que tengan la intención de sorprender y que se hayan molestado en hacer algo diferente. Que se lo hayan currado. Me gusta sentir su mirada cuando pruebo algo para captar mi reacción, siempre con naturalidad. Esa noche repitieron los amigos de ella, que son habituales y que siempre son gratamente recibidos, como nosotros en su casa. En un par de cenas anteriores nos habían sorprendido ellos y, esta vez, nosotros intentamos hacer lo propio con este ‘Ossobuco a la cerveza y mango’.

Niceto lo hizo la noche anterior para que reposara. Sí, él y el guiso también. Fue sencillo en la práctica, aunque arriesgado por ser la primera vez que se enfrentaba a este tipo de carne. En la olla Express, Niceto marcó las piezas de ossobuco de ternera gallega. Luego las retiró y puso a pochar cebolla, pimiento rojo, verde y un poquito de puerro, siempre con la tapa abierta. Más tarde añadió el contenido de una lata de cerveza, sal, pimienta negra y lo dejó madurar.

Unos cinco minutos después añadió medio mango pelado, los trozos de ternera y dos vasos de agua. Más sal y más pimienta. Cerró la olla y la dejó subir al dos. No había prisa, cuanto más cociera más blandita estaría la carne. Cuando abrió la olla, el olor presagiaba el éxito. Niceto sacó con sumo cuidado las piezas de ossobuco intentando que la carne no se despegara del hueso en algún movimiento brusco. Pasó la salsa con una batidora y devolvió a su hábitat natural la carne. Lo dejó cocer todo durante unos 20 o 30 minutos a fuego lento para favorecer la integración hasta que creyó dar con el punto. Quizás pudo estar aún más blanda, pero el sabor de la salsa era excepcional. Con el toque amargo de la cerveza y la contraposición de la dulzura del mango. Muy recomendable.

El plato fue servido con ese auténtico puré de patatas que sólo ella sabe hacer. Merece la pena el tiempo invertido. Fue otra gran noche que recordaba un cumpleaños tardío aunque esa era solo la excusa para disfrutar de una cena en buena compañía. GAP.

Ingredientes: Cuatro piezas de ossobuco, una cebolla, medio pimiento rojo, medio pimiento verde, medio puerro, medio mango y medio corazón de Niceto. También sal y pimienta negra.

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