Cappelletti con chopitos y gambas

Creo que no puedo dormir porque tengo hambre. Ya no hay ovejas que contar ni viaje imaginario por hacer. He dado mil vueltas pero no encuentro la postura. Pasan las horas y no tengo descanso. La noche es larga, el día será eterno. Ya está todo pensado, incluso masticado. Balbuceo mientras ella duerme. No quiero molestar. Me muevo sin sentido, imagino mentiras y me creo mis pesadillas. Estoy oyendo voces. Me levanto sobresaltado y miro el móvil, son las 4:00. Calla, voy a escribir.

Ella respira ajena a mi desesperanza. Ausente. Impasible ante el golpeo de mis dedos sobre la pantalla. Ni la luz del móvil la molesta. Yo tengo momentos de inspiración pero también de bloqueo. Me quedo traspuesto a ratos y me vuelvo a despertar con el rugido de mis entrañas. ¿Qué me pasa?

Ahora sigo, estoy estancado. Joder.

He ido al baño para lavarme la cara y a la cocina para calmar mi nervio. Tengo ansiedad. Releo lo escrito para retomar el hilo pero ahora no encuentro las palabras. El tono de un mensaje inesperado me sorprende en la noche. Ella se asusta, se gira y continúa en su nube. Era inoportuna publicidad.

No sé qué hacer, así que miro otra vez las fotos. Veo su cara, mi coche magullado, las niñas, los paisajes… y, al final, confirmo el motivo de mi insomnio. Lo que te decía: tengo mucha hambre. La foto de los Cappelletti de Niceto me transportan a otra dimensión. Suelto el móvil, estiro los brazos, respiro hondo y me sumerjo en el recuerdo. Encuentro la calma, el bienestar y una caricia. Cierro los ojos y sueño.

(…)

Ayer soñé con ese sabor a mar. Con la suavidad que sentí en mi paladar, con la emoción del triunfo. Fue sublime. Niceto lo volvió a hacer. Gracias.

La explicación es sencilla y, hoy, quizás hasta innecesaria: puso a cocer la pasta y, mientras, frió los chopitos, un poquito de puerro y las gambas con aceite de oliva y sal. El agua que expulsaban en la sartén lo fue añadiendo a los Cappelletti, para que absorbieran intensidad. Midió a ojo para no tener que colar la pasta y no perder ese jugo. El resultado ya lo veis: un plato que a mí, me quita el sueño.

Me voy a desayunar, que ella me espera.

Cappelletti con chopitos y gambas

Ingredientes para cuatro: 500 gr de Cappelletti, 300 gr de chopitos bien limpios (también puedes utilizar pulpitos, chipirones o rabas). Unas gambas, un poquito de puerro (ajetes o cebollino), poco tiempo y mucho interés.

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