Platillols de calabacín

Vino muy contenta de tierras de Castilla. Tenía un nuevo proyecto, una ilusión. Suponía un giro en su vida, en nuestra vida. Otro comienzo. Reciclarse o morir. Avanzar. Trabajar por un futuro mejor. Una puerta de catedral que se abre de par en par, por la que poder entrar y salir sin fichar. Libertad. Parece que va saliendo el sol, aunque siempre tendremos la ropa de abrigo a mano. Y el paraguas.

Su felicidad se tradujo en varios abrazos, una torta de Cañarejal cremoso y dos botellas de Yllera 5.5. La mente de Niceto comenzó a funcionar. El queso de Valladolid, intenso y profundo como las palabras de Quevedo, lo catamos con colines mientras bebíamos vino sin parar. Ella, con la sonrisa hasta el infinito, apenas acertaba a masticar. También debió perder el olfato.

Pasaron los días y el proyecto tomaba forma a medida que la torta descendía en su caudal. La casa, Sanchinarro, e incluso Madrid olían a una inmensa quesería bacteriana de París. O de Suiza. Ella a veces se mareaba. Con el último aliento del embriagador queso vallisoletano, Niceto preparó unos ‘platillos de calabacín con jamón y Cañarejal’. Fue el culmen de una degustación quesera espectacular. La última en meses.

Cortó el calabacín en rodajas y lo hizo en cuatro minutos al microondas. Aparte, hizo una suave bechamel a la que al final añadió taquitos de jamón serrano y el queso, cuyo sabor se afinó. Luego, con masa de empanadillas, montó los platillos, los pintó con huevo batido y los metió al horno a dorar durante unos 5 o 6 minutos.

*Queso Cañarejal: Excelente torta de oveja artesana elaborada con leche cruda en la localidad de Poyos (Valladolid). Textura cremosa, sabor ¿suave? y tradicional. Su elaboración está basada 100% en procedimientos artesanos. Su producción es limitada y supeditada a diversas épocas del año. Se presente en formato de 250 gramos, ideal para compartir entre 4 personas. O para hacer lo platillos de Niceto.

Platillols de calabacín

Seguiremos informando.

Anuncios