Dólmen de Carnac

(Dólmen de Kermario, Carnac)

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Día 7: 9 de agosto. De Vannes a Carnac (33 km)

Carnac: más de 3.000 menhires y varios dólmenes de los siglos IV y V antes de Cristo en el yacimiento prehistórico más amplio del mundo. Un lugar prodigioso, mágico e incluso inexplicable. ¿Por qué¿ ¿Qué significan? Antes de perdernos entre sus enigmáticas rocas, nos acercamos a la playa del pueblo recién llegados de Vannes para relajar la mente y prepararla ante semejante caudal de información visual. Tomamos el sol, quizás algo nerviosos por lo que nos quedaba por ver.

Playa de Carnac

(Grand Plage de Carnac)

Pisamos Le Ménec sobre las 13:00 horas del ‘aprés-midi’. Miramos al horizonte y sentimos algo. No sé explicarlo. No hablábamos, tampoco escuchábamos. Sólo imaginábamos y pensábamos buscando una explicación lógica. Veíamos cientos de piedras de diferentes alturas y grosores alineadas en un orden aparentemente sin sentido. ¿Qué es un alineamiento? ¿Por qué? No hay un ciencia cierta al respecto. Se cree que son tumbas de una gran necrópolis pero hay otras mil hipótesis también indemostrables: vestigios del Diluvio Universal, restos de un campamento romano, balizas para la navegación, el fósil de una enorme serpiente que se habría desplazado sobre Bretaña en eras prehistóricas, enormes avenidas de templos hoy inexistentes, cuerpos celestes representados en la tierra, un observatorio astronómico donde se representa el calendario lunar…

También hay leyendas que agrandan aún más este jeroglífico lugar: una afirma que los megalitos son soldados romanos petrificados por Dios para proteger a San Cornelio, patrón de la zona de Carnac. Otra asegura que, en las noches, las piedras se desentierran y avanzan hacia el mar para bañarse o beber. También se les han atribuido poderes curativos, y se creía que podían brindar fertilidad y ayudar a los jóvenes que deseaban encontrar pareja.

Lo cierto es que cuando tocas los menhires notas algo que recorre tu cuerpo, sientes el tiempo, los siglos, el esfuerzo, la vida, la muerte, el miedo, el pasado, el futuro. Sientes misterio.

(Le Ménec es el conjunto más importante. Está formado por 1099 menhires dispuestos en 11 hileras de 100 m de ancho por 1,2 km de largo. El alineamiento está flanqueado en sus dos extremos (este y oeste) por crómlecs (círculos de piedras). Las piedras situadas al oeste son las más grandes, llegando en algunos casos a los 4 m. Su tamaño va reduciéndose a lo largo del alineamiento hasta alcanzar sólo 90 cm en el extremo oriental. Las hileras no son rectas, sino que describen una suave curva hacia el noreste).

Le MénecLe MénecLe Ménec

(Le Ménec)

De Le Ménec a Kermario fuimos andando y comimos por el camino, apoyados en una barandilla de piedras. Algo de paté, pan con queso y alguna lata de las que nos quedaban. Fue una comida de supervivencia, sólo queríamos seguir. Al llegar a Kermario, nos acercamos al único dólmen que vimos (foto de portada). El sentimiento se multiplicó. Nunca hubiéramos pensado que un conjunto de piedras nos iba a transmitir tanto. Mirarlo fue inolvidable; recordarlo, un privilegio. Antes de recorrernos todo el campo pasamos por ‘chez Celine’ a degustar un ‘crepe au chocolat’, para que nos diera fuerzas divinas.

Chez Celine

Alineamiento de Kermario

Alineamiento de Kermario

(Alineamientos de Kermario)

Para terminar tan prehistórica visita, nos perdimos por el bosque hasta encontrar, antes de llegar a KerlescanLe Grand Manio. No fue difícil. Mide 7 metros de altura y es el menhir más grande del yacimiento de Carnac. No hay palabras para poder dar la talla.

Le Grand Manio

(Le Grand Manio de Carnac)

Día 7: 9 de agosto. De Carnac a Quiberon (20 km)

Por la tarde-noche, fuimos a la península de Quiberon para asimilar la energía recibida en los campos de Carnac. Entramos por una estrecha y larga carretera, aparcamos y bajamos andando hasta ‘Port Marie’, en la ‘Grand Plage’. Recorrimos el paseo mirando al mar hasta llegar al castillo de Turpault, que se queda colgado en el océano. Fue construido en 1910 y hoy en día está habitado por una familia de marqueses.

En el S.XI, Quiberon era una isla. El brazo de tierra actual que lo une al continente resulta de las corrientes marinas y de la explotación de los bosques. Al talar los árboles, penetró la arena. Tras leer esta información en nuestra autoguía de viaje, nos fuimos a buscar nuestro furgoperfecto para hacer noche. Dormimos oyendo el rugir de la costa salvaje.

Quiberon Playa de Quiberon

(La Grand Plage de Quiberon)

El puerto de Quiberon

(Port Marie)

El castillo de Quiberon(Castillo de Turpault)

Al despertar estábamos ahí, en frente de uno de los paisajes más bonitos de nuestro viaje y de Francia: la costa salvaje de la península del Quiberon. Trepamos por rocas, inspeccionamos caminos de buena mañana y después nos fuimos a relajar a la ‘Plage Poigot’, tras tomar un café en ‘Port Haliguen’.

La costa salvaje de QuiberonLa costa salvaje de Quiberon

Playa de Quiberon

(‘Plage Poigot’)

Día 8: 10 de agosto. De Quiberon a Lorient (65 km)

Ya después de comer no recuerdo qué, nos acercamos a Lorient, donde se celebraba el mayor festival intercéltico del mundo: hombres barbudos y gordos con falda bretona comiendo codillo y salchichas gigantes y bebiendo cerveza en cuernos de marfil. Un espectáculo. Gente y más gente. Música tradicional celta, con gaitas, acordeones y arpas. Palets, galettes, minifresas, ostras, gofres y mucha cerveza. También sidra. Con puestos de varios puntos del mundo de origen celta: Irlanda, Escocia, Gales, isla de Man, Cornualles, Galicia, y Asturias.

A la tercera cerveza, nosotros nos sentíamos más celtas que cualquiera de los pelirrojos que deambulaba por el Port de Pêche. Comimos, bebimos y hablamos con autóctonos. Nos hicimos medio amigos de ‘Güiñigo’, el niño al que no entendíamos nada. Luego, una vez reposada nuestra cerveza de vaso reciclable, intentamos encontrar ‘el cementerio de barcos’ para dormir pero tuvimos mucho miedo. Mucho. Y nos fuimos a Josselin, a ‘reposer’ en la Place Saint Martin.

Fresas francesas

Ostras de Lorient Crepes de LorientPalets de Lorient

El puerto de Lorient

(Port de Pêche)

El puerto de Lorient

Día 9: 11 de agosto. De Lorient a Josselin (76 km) y a Ploërmel (14 km)

El 11 de agosto de 2013 es un día marcado. Quedará para el mejor recuerdo. Separa un antes y da continuidad a un después. Es otro comienzo. De menos a más: el flan medio quemado del desayuno, el paseo en bici por el canal de Rennes a Nantes, la comilona a base de latas de mejillones y calamares por ser domingo, el paseo por el bosque ‘du amour’, la visita al castillo de Josselin; la sorpresa del ‘Roi Arthur‘, la mirada de emoción de ella, el lago ‘Au Duc’, el horizonte azul y verde, la tarde en el SPA, el descanso, la ducha, ‘Les Cavaliers‘, las ostras, las vieiras, la dorada, el volcán, la llave, el sí, su vida, mi vida, el champagne, la noche, el presente y el futuro.

Josselin JosselinCastillo de JosselinCastillo de Josselin

Castillo de Josselin

(El castillo de Josselin)

Castillo de JosselinPloërmel

(Roi Arthur)

Ploërmel

Ruta hacia la Bretaña (I): San Juan de Luz, Biarritz y Bayonne

Ruta hacia la Bretaña (II): La dune du Pilat, La Rochelle, Isla de Ré y Vannes

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